Cada día vemos la mano de Dios sobre la iglesia y nuestras vidas. El domingo fue un día muy bendecido y, por supuesto, poder descansar el lunes con el feriado fue una bendición especial. Pero el enemigo nunca descansa.
En la tarde del lunes el enemigo contraatacó. Llegó al Centro Bernabé por medio de 8 hombres armados. Ricardo y Patricia habían pasado el feriado con su equipo de hermanos en una quinta para descansar, comer, charlar de la obra y prepararse para el futuro. Al terminar ese día de "descanso" fueron directamente a Bernabé para participar en un culto con Fabián Perez y algunos hermanos de otra iglesia. DE REPENTE, todo fue interrumpido con la presencia de 8 hombres armados.